[…] viene de la segunda entrega 

Carina Cagnolo: Sí yo por eso, antes hablaba de las hipótesis y las categorías que se vuelven ambiguas… para mí tampoco esta tan claro. De todas maneras, tampoco creo que sean simplemente sólo “ocurrencias”. Osea tan personalizadas. Porque de hecho, más allá de la muestra, nosotras a esto lo venimos hablando desde hace muchísimo tiempo. Y siempre salen más o menos las mismas cosas y más o menos las mismas ideas, más o menos comprobadas en ámbitos distintos. Donde pueden estar…
Adriana Bustos: No, por eso te digo que me resulta super interesante la hipótesis curatorial. Y me parece que, verdaderamente existen esas fuentes de producción. Digo, a mi me parece que por ahí, me hubiese gustado, que por ahí aparezca el texto de ustedes. Que aparezca junto con las obras … porque entonces, cuando vos trabajas con hipótesis curatorial, vos tenés que guiar el ojo del que mira.
Lila Pagola: Sí quizá el que recorrió las tres muestras, sin esa guía… son tres muestras. Es más por que la idea, básicamente, es que es una. Es una muestra en tres espacios. Y donde en cada espacio, está sucediendo esta especie de contrapunto. Era un poco la idea de lo que fue surgiendo… tampoco no teníamos esa idea claramente, sino que fue surgiendo de acuerdo a las obras… Era parte de las condiciones: había tres espacios… pero me parece que sí, que es cierto lo que decís. Por ahí, sin esta guía esto no se lee como tres muestras en una. Igual, para mí… una de las sorpresas frente a la hipótesis, fue que ciertas cosas que dice el texto en relación a “aproximaciones a la fotografía” que son más propias de las artes plásticas, más desapegadas respecto del medio fotográfico, yo creo que están casi ausentes en esta selección.
Por que me parece que estaría más cerca de eso, que es lo que está en la FotoGalería, es muy fotográfico. Por ejemplo en la obra de Dolores, que quiza es lo más distanciado, la obra está pasando por una idea de que la fotografía cumple con la función de documentar, no? Si bien no sería lo mismo que presentar la cajita, a la fotografía. Pero me parece que aún en estas aproximaciones que son como más propias de la gente que no viene de la fotografía, que no tiene un compromiso particular con la técnica fotográfica, que podría ser tu caso también (AB) es una aproximación que es fotográfica, que es fotográficamente dependiente. Es decir que no podría resolverse con tanta eficacia si no fuera a través de la fotografía. Y a pesar de las dificultades técnicas que tienen muchos de los que se aproximan a la fotografía, sin tener conocimientos técnicos, a pesar de eso, que en unas obras se notan más, en otras menos, lo resuelven de una u otra manera, me parece que igualmente la elección de lo fotográfico, no es una elección que se pueda reemplazar fácilmente con otro medio. No es algo que se pueda pasar fácilmente a video, a escultura, a dibujo…
AB: No, bueno como en toda obra…
LP: Quiero decir, me parece que es gente que de alguna manera encuentra, a pesar de no tener una formación fotográfica, encuentra en la fotografía un complemento que encaja en un sentido… en una idea fotográfica. A pesar de no venir de una formación fotográfica, justamente. No tener una formación técnica, una reflexión sobre la fotografía y nada que se le parezca. Digamos la relación con la fotografía en la Escuela de Artes de la UNC es bastante alejada…
CC: Bastante nula…
LP: Claro, más allá de que por ahí a nivel teórico, más o menos, por ahí se la nombra…
CC: Peor diría yo… de lo contemporáneo …
AB: Media alejada de lo contemporáneo, diría yo, justamente, más bien… Ja.
CC: Yo no estoy tan de acuerdo igual… pero ya nos hemos peleado mucho Ja.
DS: No yo iba a decir, más en el sentido de la posición de Adriana. Por ahí, no sé si es tan importante por dónde viene, por dónde uno llega a la fotografía. Me parece que, pensando, digamos, en la actualidad es muy difícil discutirlo. Por ahí, tal vez el tema es más simple. Como tengo una idea, tengo algo para hacer y bueno… busco el medio para hacerlo.

[…] continúa 

Carina Cagnolo: …muy jugado o haciendo jugar, de esta manera, al espectador, que no sea más vale un montaje clásico por el tipo de obra que estoy teniendo.
Facundo Arias: Porque tampoco se tenía conocimiento de dónde íbamos a estar…No pudimos trabajar con el espacio tampoco. No sé, la decisión fue un plazo muy corto. Me parece que si vos trabajas para un espacio en particular, vos podes crear…
David Schafer: Sí, sí… claro. Ojo, tampoco fue una crítica. Sino que me parecía…
Lila Pagola: Por qué no? ¡Qué lástima que no es una crítica!
CC: Tampoco, hay ningún problema…
DS: No, yo lo pensaba como una cuestión de que me parecía como un… darle un giro. Se me ocurría a mí, por lo que había visto.
CC: Eso lo que dice él (FA) es muy importante, pero tiene que ver con eso. Es decir, cómo hacer materialmente las obras para montarlas cómo. Creo que es directo eso. Y que sean así materialmente, también es fácilmente ubicable en cualquier parte. Si nos decían que no, en poner la obra de Adriana, moríamos. Porque no había forma de ponerla en otro lado.
Adriana Bustos: No aparte esa obra es parte, es decir el corpus de esa obra está pensada para ser presentada de una determinada manera. (…) Yo lo que había leído de la propuesta de ustedes, yo no puedo dejar de verlo como un marco referencial para ustedes. O sea como que yo no alcanzo a ver…
Ana Gilardi: …la obra…
AB: … no, me parece que no aparece sólo en la muestra. Primero, creo que hay una situación de espacio rarísima y complicada. Que es que estas tres vertientes que ustedes plantean, donde se genera el cuerpo de obra fotográfico, estén en espacios, primero tan distantes… geográficamente tan distantes… pero si yo a esto, suponte, se hubiera concentrado acá, entendés?… bueno con todas las dificultades que tiene este espacio… qué se yo… entro y veo, me encuentro con un texto, con plotter, con un afiche, con lo que sea donde esté escrita la idea curatorial, me parece que por ahí hubo como esas cosas que lamentablemente hicieron perder esta reflexión. Porque yo vengo acá y veo… una muestra de fotografía. Voy al Cepia y veo, otra muestra de fotografía. Voy a la Foto Galería y veo otra muestra de fotografía… digo, es una muestra de fotografía, pero no logro ver… pasa mucho por hipótesis curatoriales. Si no está el texto, no la veo… por que además, es la hipótesis de alguien… no es que la verdad es esa. La diferencia entre Rolo y yo… es nada más de estilos si se quiere… ¿Por qué Rolo debería estar aquí entonces, si la cosa más purista estaba en el Cepia? Pero… a lo que me refiero, es que siempre son hipótesis personales, son ocurrencias, ideologías a través de las que alguien se pronuncia y en función de eso hay que probarlos. Y para probarlos necesitas un texto. Entonces, a mí me falto, además de haber yo leído algo que se yo… de alguién que entre y además está en tal lugar las personas. A mí me parece que fue como una pérdida.
CC: Bueno, sí es cierto. Pero para nosotros gran parte del “texto” era esto. Esta charla. O sea, en lugar del texto…
AB: No… digamos esto es una gremial… esto esta buenísimo, pero para el público que circula…
LP: No. Sí, tenés razón, es verdad.
AB: Y me gusta la idea, la hipótesis de la idea de ustedes… me pareció, me entendes… Hasta yo quedé con ganas de hasta ver, por ejemplo, todo como más cerca. O sea como con un hilo… corpóreo, que me llevara por estas observaciones y no confundirme…

[…] continúa  la semana próxima

Podrá tener todo esto un dejo a ingenuidad, sin embargo pienso que gran parte de lo que se dijo ese 20 de septiembre en el Subsuelo del Pabellón fue bastante jugoso. Muchos de los temas que tocamos ese día, tienen la particularidad de sonarnos relativamente conocidos, pero el hecho que nosotros seamos los artistas, las chicas curadoras y la UNC el marco institucional de la muestra, inevitablemente hace que todo tenga otro tipo de gravitación.

Oídos presentes la charla, dejaba trasuntar la sensación de que nada nuevo se estaba diciendo. Pero (será esta manía que a veces me agarra de volver tras los pasos andados) cuando vuelvo a leer el material ya editado, me encontré con una particularidad que a conciencia o no, todos pasábamos por alto: hablar y reflexionar sobre nuestra fotografía local. Vuelvo a repetir, la importancia que le veo a todo esto radica en que estábamos hablando de la fotografía que se hace hoy en Córdoba.

Mencionaré los temas que a mi parecer fueron los más interesantes. Y mínimamente, voy a dar mi postura sobre aquellos que considero hay o habría que seguir ahondando.

Uno de los grandes temas, fue la necesidad de una propuesta curatorial más “visible” que cohesionara las tres instancias de muestras en los distintos espacios. Hasta que Adriana no lo remarco, pensaba que era perfectamente viable “leer” la propuesta sólo a través del recorrido institucional.

Por otro lado, me sorprendió, la constante y cuidada evasión para hablar y analizar “fotográficamente” la obra del otro. Como si el hecho de intentar interpretarla, comprenderla, desmenuzarla se leyera como una agresión directa hacia el autor. Hay una especie de precepto implícito que exige un “no cuestionamiento” y que garantizaría cierta aceptación entre los pares.

En relación a esto, también es “mal visto”, o altamente inadecuado intentar distinguir qué tan “plástico” o “fotográfico” es determinado trabajo… a qué cruces recurre el autor para hacer su obra. Precisar tales características pareciera disponernos a la obsecuencia de una fotografía clásica o arcaica. Cuando fehacientemente esta sucediendo todo lo contrario. Y, permítanme agregar que no creo que al hacer esto, caigamos en cuestiones anacrónicas.

Me dio la sensación, de que existe cierto apego a relativizar las marcas de género y verlas tan sólo como una simple contingencia. Cuando creo poco probable que uno produzca algo sin dejar huellas de todo el bagaje que trae consigo.

Otro tópico interesante, subraya el potencial de lo fotográfico en correlación directa con lo referencial. A diferencia de la producción fotográfica de otros tiempos, me da la impresión que hoy la foto en Córdoba, construye lo referencial a través de la ficcionalización adrede, intencionada. Y esto podría ser una marca, tal vez no propia, pero sí de algún modo regional o local.

También, se planteo la posibilidad de uno como fotógrafo encargar o no a otro, parte o el total de la obra. Las opiniones en general estaban de acuerdo en que esto se podría decidir o hacer en función de las características de determinado proyecto fotográfico. Mi posición difiere un poco, y no porque tenga la idea romántica de que es el fotógrafo quién “debe” disparar, o que mi obsesión sea tan grande como para imposibilitarme confiar en otros el trabajo que estoy llevando a cabo.

Va más allá de esto. Pasa más que nada por la idea de concebir la foto como una imagen técnica, llena de ideologías, principios, teorías que indudablemente conforman una determinada visión de la realidad. Todo ello, más las propia subjetividad e idiosincrasias del fotógrafo, siguen modificando esa concepción de lo real. Y ante todo esto, el hecho de que sea el mismo fotógrafo quien dispare, y quién pose ante la cámara, o sea quién se devenga en objeto de su propia imagen, me parece que es algo, y sólo algo, más honesto en esa construcción.

Hay un punto medular, que de alguna manera lo esbozó Gerardo. Nuestra forma de trabajar se concentra profusamente en todos y cada uno de los aspectos de la producción de la obra. Entre “productores”, tal vez podamos percibir estos mecanismos de elaboración, reconocer estas marcas y en función de ellas hacer una lectura “correcta”. Ahora, del lado del espectador, qué esta ocurriendo.

Supongo que esto se vincula a lo que Lila refería como una alta preocupación por el “estilo”. De alguna forma ponemos especial acento, puntual interés en aquellos rasgos que permitan reconocernos e identificarnos como autores.

Por último, me da la impresión que el tema de difusión-gestión fue y es un tanto urticante. Sin embargo a pesar de que se dijo muchísimo, no creo que haya sido realmente comprendido. Intentar hallar responsabilidades o modalidades más efectivas y pertinentes que otras, es sólo quedarse circundando superficialmente una trama que es visible a medias.

Y si bien todo esto es muy importante, ya que directamente repercute sobre la circulación que puede tener la obra, al momento, considero que los aspectos sobre los cuáles tendríamos que trabajar deberían estar más ligados a lo fotográfico.

En fin, mi intención con esto un tanto extenso, es abrir el juego al intercambio de ideas.

Vero Maggi

Cierre de Itinerario Fotográfico
Charla en el Subsuelo del Pabellón Argentina
Ciudad Universitaria de Córdoba – Argentina20 Sep 2007

La charla duró alrededor de 2 horas, y fue valientemente desgrabada por Vero Maggi.
Está editada en un documento pdf de 14 páginas, que puede descargarse para imprimir desde aquí
para todos aquellos a quienes leer en pantalla nos resulta cansador.

A los fines de estimular un diálogo sobre los temas que se fueron charlando, vamos a postearla en varias partes.
Aquí la primera, una introducción a la idea curatorial de la muestra, que fue resumida off the record por problemas técnicos de los primeros minutos de la charla.

Invitamos a los lectores a dejar sus comentarios debajo.

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Primera parte: Resumen de la Introducción que no fue grabada

Presentación de la muestra Itinerario Fotográfico

Lila Pagola:
La intención de esta charla, y de la muestra en sí, es activar ideas, discusiones acerca de la fotografía contemporánea en Córdoba.
Queremos introducir la charla comentando el criterio curatorial, porque nos parece una instancia interesante para hacerlo público en detalle y discutirlo. Claramente, la muestra se plantea como un panorama de las prácticas artísticas fotográficas en Córdoba, y no representa “lo mejor de ella”, sino una selección necesariamente parcial e incompleta que busca señalar algunas diversidades dentro de tres grandes filiaciones de origen desde las que se trabaja en Córdoba.
Estas serían, en Córdoba: la de las artes plásticas, la de fotografía propiamente y la de quienes vienen del cine.

La hipótesis primera era señalar las marcas de esas filiaciones, reuniendo un grupo de obras de autores que fueran “representativos” de ellas. La segunda operación fue establecer una especie de “contrapunto” entre las obras (su filiación de origen) y los espacios donde se mostraban, buscando mostrar aquellas cosas menos probables o frecuentes de ver para el público que habitualmente circula por esos espacios.

Así, en la fotogalería de Ciencias económicas, reconocemos un espacio habitado usualmente por fotógrafos, si bien las propuestas son diversas, pero el público proviene en gran medida del ámbito de la fotografía “disciplinar”. Montando las obras descubrimos que también circulan y ven las propuestas, aquellos que pasan por ahí, camino de otras actividades, vinculadas a la economía y la gestión cultural (por el curso que se dicta en ese espacio).

Nos propusimos montar allí las obras que resultan en ejercicios “plásticos” de la fotografía, donde en general los autores tienen escasa formación específica (o la adquirieron por fuera de su formación académica) y se aproximan a la foto en términos de registro (Espósito, Gilardi en cierto modo, y Esteve) o tensionando el límite de ese registro mediante la posproducción (Romano).

Por otro lado, la sala del Cepia es un espacio visitado mayormente por gente de la escuela de artes de la UNC, de todas sus carreras, pero en general estudiantes universitarios de arte, y muchos de los que exponen provienen de allí mismo, como egresados.

Nos parecía interesante ubicar allí los discursos mas propiamente “fotográficos”, que usualmente no interesan a los artistas que provienen de la plástica, por su referencia directa a la realidad, o cierto desplazamiento que cita la tradición de la fotografía.

En Pascual, instantáneas de Córdoba, agrupadas temáticamente; en Zanotti, un ejercicio de publicidad-ficción; en Andrade, un escenario donde algo sucedió o podría suceder, robado a través de una ventana a la realidad, y en Repetto, una variación estrictamente fotográfica de la performance, en cuanto el registro de una acción (una modelo de dibujo posando clásicamente) queda plasmado en papel heliográfico.

El tercer espacio es este mismo, el del Subsuelo del Pabellón Argentina, que se caracteriza por tener mucho público circunstancial, en general que viene a “hacer otra cosa y baja a ver”.
Aquí se presentan las obras de Adriana Bustos, que por un lado, no podía ser mostrada en otra parte por sus dimensiones, y además tiene varios niveles de lectura en tono local, que pueden ser abordados sin mayores referencias que alguna atención puesta a la realidad inmediata: los cartoneros y sus caballos, y el paisaje tradicional en la tradición de la pintura de Córdoba, esa misma que circula incluso en postales turísticas.
Abajo estaban Mónica Jacobo, con dos referencias que también pueden ser abordardas desde furea del arte, como los controvertidos e inútiles puentes que construyera algún gobernante de la última dictadura militar en Córdoba, y por otro, la iconografía del Juego Counter Strike.
Verónica Maggi citando sutilmente también, desde la autorreferencia biográfica, el mismo período de nuestra historia reciente, en sus fotoperformance con las fotos de su madre proyectadas en el cuerpo.
Facundo Arias, montando paisajes sin disimulo en su duplicación de elementos, señalando la extrañeza de lo real, y su carácter ineludiblemente construido. Y por último, Rodrigo Fierro con sus personajes fotografiados en espacios clásicamente cordobeses, pero también universales de la ciudad contemporánea, donde artistas mujeres se muestran en un juego que roza por momentos lo real, y en otros se torna claramente un juego.

Nos preguntábamos básicamente en que medida la formación de los autores influye sobre su producción, su discurso, sus intereses y expectativas.

Invitamos a David Schafer, que es fotógrafo, docente de Fotografía aplicada en la Escuela Spilimbergo, y que trabaja también en el diario Día a Dia, a comentar con nosotros su visión de las obras y de la fotografía en Córdoba en general.

Las primeras ideas que intercambiamos fue alrededor de un comentario de David, sobre la concentración de las obras en espacios físicos interiores, que no permitieron que la gente que no circula por esos espacios se enterara de lo que estaba sucediendo, y también como una característica de las propuestas, tanto la curatorial, como de los artistas.

[…] continúa la semana pŕoxima

charla con los artistas sobre las prácticas artísticas fotográficas en Córdoba
Gerardo Repetto
invitado especial: David Schäfer
curadoras: Carina Cagnolo y Lila Pagola

jueves 20 de setiembre 19.30 hs
en el Subsuelo del Pabellón Argentina
ciudad universitaria.córdoba

la muestra permanecerá abierta hasta el 22 de setiembre en sus 3 espacios:

  • Fotogalería de la Fac. de Ciencias Económicas
  • Subsuelo del Pabellón Argentina
  • Sala de artes visuales del Cepia

Gerardo RepettoLaura ZanottiManuel Pascualandrade.jpg

itinerario fotográfico
fotografía contemporánea de córdoba
en la sala de artes visuales del CePIA

Inauguración: 7 de setiembre
19hs

Exponen:

Federico Andrade
Gerardo Repetto
Manuel Pascual
Laura Zanotti

CePIA: Centro de Producción e Investigación artística
FFyH-UNC
Ciudad Universitaria

Verónica MaggiFacundo AriasMónica Jacobo
Itinerario fotográfico
fotografía contemporánea de Córdoba

Subsuelo del Pabellón Argentina
Ciudad Universitaria
Miércoles 5 de setiembre 19 hs

Exponen:

Facundo Arias
Adriana Bustos
Rodrigo Fierro
Mónica Jacobo
Verónica Maggi

Curadoras: Carina Cagnolo|Lila Pagola

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